Se terminó de edificar en 1349 de la era cristiana, 750 según la Égira. Su promotor fue Abn al-Hayyay Yusuf, que pasaría a los libros de historia con título de Yusuf I. En ellos impartieron o recibieron enseñanzas de distinto tipo personalidades como Ibn Al-Jatib o Ibn Zamraq. La Escuela Musulamana de la Ley Coránica fue, por tanto, la primera universidad con la que Granada contó en su historia y una de las más importantes del mundo que vivía bajo el Islam, según los expertos. La fama de sus enseñanzas y de sus maestros cruzó el estrecho he hizo que varios sabios del norte de África llegaran a la ciudad para visitarla. Su tipología era similar a muchas edificaciones del mismo tipo en el mundo islámico, sobre todo a partir del siglo XI. El patio central organizaba todo el entorno. De ahí nacían espacios para la oración, para la enseñanza o para los asistentes, fueran enseñantes o alumnos. Cuando la ciudad cae en manos cristianas, el edificio pasa un lapso de tiempo de ocho años sin un fin demasiado claro. No sería hasta el 20 de septiembre de 1500 cuando los Reyes Católicos ordenan que el inmueble sea sede del Cabildo municipal, el Ayuntamiento, y que acogiera las deliberaciones de los Caballeros 24, a la sazón, figuras que regían los destinos de la política municipal de aquel entonces, así como de los cargos que estipulaban debían tener Granada. Como curiosidad, la Carta Real de Merced a la ciudad de Granada, que conserva el Ayuntamiento, estipula elnuevo uso del Palacio de la Madraza en el mismo párrafo en el que consigna a la ciudad los osarios musulmanes.
La Madraza sería la sede del poder municipal hasta el siglo XIX. En 1851, el Consistorio decide su traslado a su actual sede en la Plaza del Carmen. Mientras tanto, el edificio había sufrido numerosas transformaciones en su fisonomía.
El verano de 2010 será el momento en que la Universidad de Granada recupere uno de los edificios más emblemáticos para los granadinos: el Palacio de la Madraza. Para esa fecha se podrán apreciar los cambios que se han llevado a cabo en este edificio para arreglar las humedades y el deterioro de la cubierta y de las pinturas que se habían percibido. Para empezar, se ha eliminado la entreplanta y la primera sala de la construcción ha ganado el doble de altura. Se pretende cerrar esta 'habitación' con vidrio por arriba para que se pueda ver el alfarje

































